Use case · Landing pages
Código QR con landing page
La mitad de los tipos de código QR son estáticos por fuerza: lo que escribes acaba dentro de la imagen y de ahí ya no se mueve. Una landing page rompe ese límite para todo lo que se puede mirar en lugar de importar: un contacto, un evento, una carta, una lista de perfiles. Quien escanea abre una página tuya; tú la corriges cuando quieras, aunque el material ya esté repartido.
Las cuatro plantillas, en vivo
No son imágenes: son cuatro páginas reales, compuestas aquí mismo por la misma función que las sirve a quien escanea un código QR. Lo que ves es lo que publicas.
Prueba un tema
Es el panel que encontrarás en el editor, no una imitación: color de acento, claro u oscuro, tipografía y esquinas. Las cuatro vistas previas cambian a la vez, porque el tema pertenece a la página.
Contacto
Nombre, cargo, presentación y perfiles, con el botón que lo guarda todo en la agenda de un toque.
QR vCard, interruptor «Página»
Página de enlaces
Hasta doce botones con su icono, en el orden que decidas tú. El primero es el que quieres que pulsen.
QR página de enlaces
Evento
Fecha en la zona horaria correcta, días que faltan, dirección con cómo llegar y el archivo del calendario.
QR evento, interruptor «Página»
Carta
Secciones, platos, precios y alérgenos declarados plato a plato, en la lengua de quien lee.
QR carta
Los nombres, los precios y las fechas son inventados; la maquetación, el tema y los botones son los de verdad. Dentro de las vistas previas no se puede hacer clic.
Cómo se hace
Tres pasos, y ninguno pide escribir HTML ni subir un archivo.
Elige la plantilla
En el generador: vCard y evento tienen el interruptor «Página»; página de enlaces y carta son tipos propios. La pareja plantilla–tipo es fija, así un QR de evento no puede acabar mostrando la carta de un restaurante.
Rellena los campos mirando la vista previa
Campos, no un lienzo en blanco: por eso la página aguanta en cualquier teléfono. La vista previa de al lado no se parece a la página — es la página, compuesta por la misma función.
Descarga el código QR e imprímelo
A partir de ahí el cuadrado ya no cambia nunca, y la página la corriges cuando quieras: los cambios son públicos al instante, sin un borrador aparte que publicar.
Los números de esta decisión
Son cifras del producto, no estimaciones de mercado: puedes comprobarlas todas en los precios o en el generador.
4
plantillas listas para rellenar
Contacto, página de enlaces, evento y carta: los campos ya están elegidos, no es un lienzo en blanco. Por eso la página aguanta en cualquier teléfono.
0
scripts dentro de la página servida
Ningún JavaScript, ninguna tipografía que descargar, ninguna cookie: se abre con datos móviles justo después del escaneo, y lo que tarda es el producto.
14
alérgenos declarables por plato
Los del Regl. UE 1169/2011, escritos en la lengua de quien lee la carta y separados de las indicaciones de elección como «vegano».
2
medidas en lugar de una
La vista de la página y los clics en sus acciones: sabes cuántos guardaron el contacto, no solo cuántos escanearon.
Dónde te simplifica la vida
Fase a fase, qué cambia el día en que el código impreso deja de ser una decisión definitiva.
La tarjeta de visita
Sin un código modificable
El contacto está grabado en el cuadrado. Cambias de número, de cargo o de empresa y las quinientas copias impresas siguen dando el anterior.
Con un código QR dinámico
El código abre una página con tus datos, la foto y los perfiles. Corriges el campo y la tarjeta que entregaste el mes pasado pasa el número de hoy, con un botón para guardarlo en la agenda.
El evento que se mueve
Sin un código modificable
La fecha y el lugar viven dentro de la imagen: un aplazamiento de dos semanas cuesta un cartel nuevo, y quien ya tiene el folleto no se enterará nunca.
Con un código QR dinámico
La página muestra la fecha en la zona horaria correcta, los días que faltan y un botón para añadirla al calendario. Si el evento se mueve, mueves un campo.
La carta del local
Sin un código modificable
Un PDF subido a saber dónde: pesa, tarda en abrirse, se lee mal de pie ante un escaparate, y los alérgenos los busca el cliente.
Con un código QR dinámico
Secciones, platos, precios y alérgenos por plato, en una página que se abre enseguida. Los precios se actualizan sin reimprimir la carta ni rehacer el archivo.
Todos los canales a la vez
Sin un código modificable
Un código lleva a una sola dirección. Poner juntos la web, la tienda y los perfiles exige tres códigos y tres sitios donde imprimirlos.
Con un código QR dinámico
Hasta doce botones en una sola página, cada uno con su icono y en el orden que decidas tú. El código impreso sigue siendo el mismo.
Qué hicieron de verdad
Sin un código modificable
Un escaneo dice que alguien apuntó la cámara. Si luego llamó, guardó el contacto o miró la carta, no lo sabe nadie.
Con un código QR dinámico
La página cuenta la vista y cada clic en sus acciones. Es la primera vez que el código mide un comportamiento y no solo un escaneo.
Qué ganas con ello
La vista previa no es un parecido
El HTML que ves mientras rellenas sale de la misma función que sirve la página a quien escanea. Lo que publicas es exactamente lo que has mirado.
Se abre antes de que bajes el teléfono
Sin scripts, sin tipografías que descargar, sin más peticiones de red que las imágenes que indicas tú. Tras un escaneo, con datos móviles, esa es la diferencia entre leerla y cerrarla.
Ningún aviso de cookies
La página no escribe ni una, así que no hay nada que aceptar para quien acaba de escanear un folleto solo para saber un horario.
En las palabras de quien lee
«Guardar contacto», «añadir al calendario», los nombres de los alérgenos: nuestras palabras llegan en la lengua de su teléfono. Tu texto se queda tal y como lo escribiste.
Dónde se usa
Tarjetas de visita y acreditaciones
Un contacto que se actualiza después de imprimir, con foto, presentación y guardado en la agenda con un toque.
Carteles y entradas
La fecha en la zona horaria correcta, cuenta atrás, la dirección con cómo llegar y el archivo para el calendario.
Mesas, escaparates y menú del día
Una pegatina en la mesa y, detrás, una carta que cambia con la temporada — alérgenos declarados plato a plato.
Escaparates, envases y perfiles
Web, tienda, reservas y redes en una sola página, reordenables en cuanto cambia la prioridad.
En dos líneas
Un código QR dinámico siempre resolvió un solo problema: cambiar el destino sin reimprimir. Una landing page resuelve lo que quedaba — que para ciertos contenidos el destino no existía siquiera. El contacto, el evento y la carta ya tienen una página, y es tuya para corregirla en cualquier momento.
Preguntas frecuentes
¿En qué se diferencia una landing page de mi web?
No compiten: la landing page es la pantalla que se abre tras un escaneo, pensada para leerse de pie en diez segundos y llevar a una acción — llamar, guardar el contacto, abrir la carta. Si tienes web, uno de los botones lleva allí.
¿Puedo cambiar el contenido después de imprimir el código QR?
Sí, y ese es todo el sentido: el cuadrado impreso codifica una dirección corta que no cambia nunca, y la página que hay detrás la modificas cuando quieras. Los cambios son públicos al instante, sin un borrador aparte que publicar.
¿Hace falta una cuenta?
Sí, aunque basta la gratuita. Una página que servimos nosotros en cada escaneo se queda en nuestros servidores, como el código corto y las estadísticas, así que necesita un titular. Es un registro, no una suscripción.
¿La página aparece en Google?
No: se sirve pidiendo que no se indexe. Es la página de quien ha escaneado ese código, no un contenido que posicionar — y no debe competir con tu propia web en las mismas búsquedas.
¿Aparece vuestra marca en la página?
En el plan gratuito sí, con una barra arriba y una firma abajo. En los planes de pago no, y en su lugar no queda nada: la página es tuya y ya está.
También en otros sectores
Pruébalo ahora
El generador está en la página de inicio: elige el tipo de código, personaliza su aspecto y descarga el resultado. Los códigos estáticos no necesitan ni siquiera una cuenta.